Sesenta años mapeando cada centímetro de la Luna nos hicieron creer que ya lo sabíamos todo. Una roca gris y estática. Pero en abril de 2026, la Artemis II cruzó hacia la oscuridad total y lo que cuatro pares de ojos humanos vieron allí desintegró esa certeza en solo siete horas.
Reid Wiseman confesó que nuestros cerebros ni siquiera pueden procesar la imagen que tenían enfrente. No es exageración. Es el límite de la percepción humana.
